Pensamientos sobre la bulimia y lo que me hace sentir

No soy escritora. Y no soy científica. Este texto es un impulso. Y viene todo mezclado, porque así vienen mis impulsos.

“La ley suprema de la Obsesión es: Siembra y cosecharás.”

Hay todo un drama alrededor de la bulimia. Tenemos muchos prejuicios. Y muchas dudas.

¿Comen en público los bulímicos? ¿Cómo comen? ¿Qué comen? ¿Cuánto comen? ¿Está bien hablar de comida delante de bulímicos? ¿Por qué alguien padece bulimia?

Voy a escribir como si esto que pongo fueran hechos, pero son solo emociones, opiniones, visiones. Hay muchísimas teorías rondando la bulimia… esto es solo un rejunte de algunas con las que me siento más identificada.

Antes que nada, somos personas comunes y corrientes. De todas las áreas sociales. De diferentes edades. De diferentes géneros. Llevamos una vida normal, a excepción de nuestra relación con lo que comemos. Podemos pasar días sin ataques de bulimia (“atracones”). Podemos hacer otras cosas aparte de comer y vomitar, por así decirlo. Podemos tener mucha voluntad. Podemos ser fuertes en muchas otras áreas de nuestras vidas.

La bulimia no es nuestra identidad. No nos identifica como personas.

No somos todos o bien obesos (un prejuicio) o bien esqueléticos (otro prejuicio). Se pueden encontrar en el mundo bulímicos de todas las tallas y medidas.

Otro prejuicio sobre la bulimia: si no hay purgación (vómito), no es bulimia.

Yo sufro bulimia sin purgación. No porque no se me haya cruzado por la cabeza “limpiarme” de esa manera, pero porque la única vez que lo hice, se ve que “lo hice mal” (¿hay una forma de “hacerlo bien”?, uff), y la presión y el esfuerzo me hincharon los ojos terriblemente, y me asusté mucho. Muchas veces pienso en otras formas de limpiarme. O de aplacar al monstruo de la bulimia de un modo que evite que sufra demasiado (en mi caso, sufrir demasiado sería enfrentarme a ese monstruo e intentar saber qué se esconde detrás; no sufrir sería adormecer mis sentidos para no tener que pensar).

Un ejemplo de formas de limpiarse es  ponerse la comida en la boca y escupirla sin tragarla. Nunca lo hice. Pero se me cruza por la cabeza y esto después de escucharlo de otra bulímica que lo practicaba. Es una buena manera de obtener lo que uno quiere (seguir tapando otros pensamientos con comida), pero sin el malestar físico que hace sentir culpabilidad o que deprime después de un atracón.

El problema es que todo puede convertirse en un hábito cuando uno es obsesivo. Y bien sabemos lo difícil que es romper con ciertos hábitos.

Para explicar de alguna manera qué se siente, o mejor dicho, qué siento yo como bulímica, voy a hablar de la bulimia como una adicción. La adicción a la comida.

Yo creo en la teoría de que la comida procesada (no cruda / no natural) es tóxica y puede producir adicción física. Algunas personas son más propensas que otras. Es igual que con el alcohol. O el tabaco. Algunas personas son más vulnerables que otras para caer en la adicción. Por ejemplo a mí el alcohol no me produce nada. Puedo estar tranquilamente sin beber alcohol estando en una fiesta y pasarla muy bien igual, sin ningún pensamiento extra al respecto. Sé que muchas personas pueden sentirlo como una privación no tomar alcohol en una fiesta. Me pasa lo mismo con la marihuana.. puedo usarla, pero no me siento en privación si no la tengo, o si otros fuman y yo no tengo, etc. Puedo vivir sin ella sin darle mayor importancia. Y no es que no haya consumido de ambas substancias. No es que sea invulnerable a estas drogas, pero evidentemente soy más resistente a ellas que otras personas.

Con la comida siento que es igual. Y yo soy propensa. Es una adicción física a una droga, a un químico. Al igual que otras drogas, tiene también consecuencias a nivel psicológico. Hay una línea muy fina entre la adicción física y la adicción psicológica.. porque cuando uno experiencia la satisfacción física de aliviar al monstruo de “x” adicción, fácilmente puede llegar a  confundirlo  con bienestar, relajación, estimulación, placer, etc; y así convertirse en un problema psíquico.

Por ejemplo, fumé tabaco durante casi 13 años, en los últimos años hasta 40 cigarrillos al día. Pensaba en los cigarrillos 24 hs al día. Lo primero que hacía al despertarme era encenderme uno. Después de comer. Después de un viaje (corto o largo). Después de tener sexo. Después de terminar algo (un trámite, una clase). Después de salir de un edificio en el que estuve por más de 5 minutos. Creo que se entiende la idea: el cigarrillo era mi “premio”, mi… “capítulo final” en todas las cosas que hacía. Cada fumador tiene una relación personal con el cigarrillo. Yo utilizaba el cigarrillo como estabilizador cuando estaba nerviosa, cuando estaba triste, cuando estaba contenta, cuando estaba eufórica, etc. Sin eso, me faltaba algo. Sentía que no había terminado algo.  Era una ilusión, por supuesto. La verdadera adicción era física y las implicaciones psíquicas eran ilusiones fáciles de derribar (que así lo hice y soy una no-fumadora feliz). Voy a postear algo relacionado, más adelante.

Entonces, volviendo a la comparación: la bulimia en mi caso es una adicción, una obsesión. Podría compararla con el enamoramiento, en donde hay pensamientos intrusivos sobre esa persona de la que estamos enamoradas o enamorados, en donde hay dependencia, en donde hay obsesión; o también puedo compararlo con el tabaquismo, en donde pasa exactamente lo mismo: no fumamos porque queremos, fumamos porque nos sentimos infelices o incompletos o vacíos si no lo hacemos, hay dependencia, hay pensamientos intrusivos, hay obsesión. Igual es, en mi caso, con la bulimia. La comida es una obsesión. Hay pensamientos intrusivos. Hay dependencia.

No creo que se pueda decir: “esto es bulimia”; y cerrar el libro. Hay muchos aspectos de la bulimia y sus características cambian de acuerdo a la persona, a la situación, etc. Se podrían escribir infinitas teorías con respecto a las causas y consecuencias de la bulimia. Y muchas más (!) sobre los síntomas que nos ayudan a darnos cuenta de que hay un problema.
Pensar en comida y desearla más allá de cuando se tiene hambre o cuando se está en una situación donde hay comida, puede ser motivo de preocupación. Bueno, eso sonó muy grave… “motivo de preocupación”… A ver, para cada persona es diferente y depende de la situación en la que se encuentra; si piensa en comida en momentos inesperados (pensamientos intrusivos); o si come en exceso a menudo, sintiéndose mal después. O si utiliza la comida como tranquilizante, o relajante.

O si la comida es un pensamiento que flota “de fondo” en la mente constantemente.

O si disfruta y busca comer estando a solas. Si no le gusta comer en público.

Si realiza rituales para comer: desnudarse completamente; separar la comida en grupos de colores; comer siguiendo ciertos pasos preparados, etc., etc.

Si miente a otros sobre lo que come o cuánto come.

Si come en público poca cantidad para después, estando a solas, darse un atracón.

Hay miles de síntomas. Algunas personas con bulimia tienen muchos de ellos. Otras tienen pocos.

Parte de un problema aún mayor

Este gráfico terriblemente dibujado intenta explicar un poco cómo veo yo a la bulimia.

El grupo obsesiones, etc contiene a varios grupos. Uno de ellos es el de desórdenes alimenticios, que a su vez contiene varias conductas como por ejemplo la bulimia. Hay otras formas de obsesiones, etc… de todo tipo: adictos al amor, al trabajo, a internet, a drogas de todo tipo.

Por ejemplo, la adicción a internet puede funcionar, entre otras cosas, para no sentirse solo o sola, para evitar pensar y resolver lo que nos pasa por dentro, para escaparnos de algo a lo que tememos (nosotros mismos?), etc. Al igual que la bulimia. O que el alcoholismo. O que la anorexia. No todos los motivos son transferibles, claro está, pero hay una vinculación evidente en todas estas condiciones… son obsesiones, vías de escape, etc.

Muchos bulímicos sufren de otros desórdenes alimenticios; de anorexia, por ejemplo. No es o uno o lo otro. Se pueden dar episodios de ambos desórdenes en una misma persona. Yo no pasé por la anorexia, pero sé que soy vulnerable.

Una relación obsesiva con la comida no tiene por qué significar o bien comer en exceso (bulimia) o bien restringir la comida (anorexia). Una persona que piensa a menudo en comida y “come sano”, cuenta las calorías, etc; es una persona que tiene una relación obsesiva con la comida, y por ende negativa y generalmente es solo otra forma de escapismo.

El solo hecho de mentir cuando hablamos de cuánto o qué comemos, habla en la mayor parte de los casos de la relación que esa persona tiene con la comida. Aún cuando no “come hasta reventar” o no deja de comer. Comer a escondidas es una clara muestra de problemas.

¿Somos todas y todos bulímicos?

Una amiga me decía: “en ese caso somos todos bulímicos”; cuando yo le contaba de algunos de los síntomas más comunes.

Pues algo así, en mi opinión.

Hoy en día la comida tiene un valor extra. Ya no es el alimento como nutriente. La mayoría de las personas no saben distinguir el hambre de la sed, o el hambre del antojo. Hay tanta información dando vueltas y tantos intereses metidos en medio. La comida es algo cultural. Se puede ver en las publicidades el placer que da el chocolate. La felicidad que nos traen las comidas con azúcar. Lo rico que es comer acá o allá. Define a las sociedades. No se trata de una necesidad biológica del cuerpo para obtener nutrientes.  Comemos en grupo, tengamos o no hambre. Comemos a determinadas horas, tengamos o no tengamos hambre. Comemos cosas que no nos nutren, porque “tenemos ganas de”…

Ya no sabemos lo que el cuerpo nos pide, porque olvidamos su idioma. No sabemos si ahora necesitamos comer clorofila (plantas verdes), azúcares (frutas) o grasas (frutos mantecosos como la palta, o frutos aceitosos como las nueces, etc); tenemos ganas de comernos una pizza; aunque no nos dé ninguna de las tres cosas.

En fin, que no somos todos bulímicos, pero definitivamente nuestra relación con la comida es negativa. Sí, las enfermedades de la civilización están aceptadas y se consideran normales. Dolores de cabeza, de estómago, de espalda, acné, cáncer, diabetes, bulimia, depresión, etc, etc, etc. Nos volvemos locos intentando curar todas esas cosas, sin casi preguntarnos ¿por qué somos los únicos animales, a excepción de los que conviven con humanos) que sufren a tal escala todas estas enfermedades? ¿Por qué las ranas, por poner un ejemplo, no tienen achaques de viejas sino que mueren con la misma lucidez como en sus mejores años?…¿por qué nos marchitamos, los humanos?

No… no somos todos bulímicos. Pero algo en el aire hay. Y quienes llegamos al extremo de enfermarnos con algo que visiblemente está relacionado con la comida, nos sentimos solos… vemos al resto de la gente comer sin culpas, comer sin siquiera pensar que están comiendo. La comida no es una obsesión. Lo que me molesta de la bulimia es la esclavitud mental. No dejar de pensar un instante en ¿qué puedo comer ahora?… En mi experiencia, alguien que padece bulimia es básicamente una persona obsesionada con la comida; que resuleve esa obsesión de diferentes maneras. La bulimia se caracteriza por comer en exceso… y después de comer en exceso, limpiarse de alguna manera. En mi caso, yo como hasta sentirme tan pesada y extenuada, que me duermo sin darme ni cuenta… y me despierto más “liviana”, entonces ya no hay tanta culpabilidad. Otras personas autoinducen vómitos para purgar. Otras personas hacen ayunos. En cualquier caso, la bulimia es incontrolable. Está fuera de nuestro control. Podemos tomar medidas para curarnos, pero a los ataques de bulimia no hay voluntad que los pare. Algunas personas entran incluso en estados que luego no recuerdan. Olvidan haber comido.

¡Cuántas veces me habrá pasado de llegar a casa convencida de que no había comido nada en todo el día (por lo tanto estaba perdonada por comer mucho antes de dormir), para luego darme cuenta de que había tenido uno o dos almuerzos!

Bulimia y Veganismo

El veganismo no es una dieta ni está solamente relacionado con la alimentación. Es la parte práctica de una filosofía que se basa en el respeto a todos los animales sintientes que habitamos el planeta. En el caso de la alimentación, hay infinidad de productos exentos de productos animales, procesados y sin procesar, que están disponibles en muchos lugares. Y no son caros. Y son riquísimos..

Entonces, ¿Por qué se ve una persona con bulimia enfrentada a su postura veganista? Al menos en mi caso, es cuando no estoy preparada y llega la crisis. Desde que estoy intentando curarme desarrollé estrategias para no encontrarme en situaciones críticas y faltarle el respeto a otros animales: llevo conmigo nueces, frutos goji, otros frutos secos. Son perfectos para calmar la ansiedad y quizás hasta prevengan un atracón. Tengo en casa siempre comida,  para no tener que comprar de camino a casa si vengo ya en plan me como todo. Pero a veces no estoy preparada… y cuando se me empieza a nublar todo y necesito azúcar, azúcar, azúcar… Entonces en ese momento compro lo que pueda encontrar.

*

¿Por qué este blog? ¿Por qué intentar resolver esto? – Bueno, estoy ahí abajo… sé lo que se siente, la presión, la culpa, la oscuridad que no deja ver nada nada nada. El sentimiento de que nunca más en la puta vida voy a ser libre de esta obsesión. El sentir que otros humanos juzgan, miran, señalan… y sentirse vulnerable, débil. Tan débil, que no puedo hacer nada sola.. Entonces este blog tiene ese fin; que otras personas que estén en la misma situación, no se sientan solas. Que podamos desarrollar estrategias para evitar consumir la opresión de otras y otros. Y para poder apoyarnos y quién sabe, curarnos también. Para darnos fuerza.

Porque nadie debería pagar por la vida o el bienestar de otra persona. Porque yo nunca daría mi vida ni mi cuerpo para ayudar a otros a que se sientan mejor o que se curen o que sobrevivan.
Por eso, no es justo obligar a otros a que lo hagan por mí.
Sea cuál sea la excusa.

2 comentarios

  1. una peruana said,

    11 julio, 2011 at 18:08

    sufro de bulimia…al inicio no vomitaba, mi complejo de inferior comenzo por el hecho de kerer ser aceptada. Me daba atracones de comida inmensos hasta tener la barriga muy llena, hasta q la falda del uniforme del colegio no me cabiera. Comia tanto y comenzaba a senir q ms brazos estaban hinchados. Luego evitaba comer lo q pudiera. Le decia a mis hermanos q me ayuden a comer. Les daba a ellos la mitad de mi plato. A solas volvia a comer. Odiaba q la gente me viera comiendo. Pasaron muchas cosas que quisiera contar, demasiadas cosas….pero han pasado 2 años desde q intento curarme sola, restrinko la comida, a veces como mucho. Otras veces hago demasiado ejercicio hasta q ya no puedo mas. Si no como me siento con derechos. Un primer paso q di fue comer en publico, se siente raro, muy raro….realmente no me sguta q me vean comer, pero dejar la comida no es una opcion, sobre todo xq no me quiero volver mas tonta de lo q soy. Qusiiera contar tantas cosas, me di cuenta de tantas cosas y me duele haber hecho tanto daño…xq…ahora tengo una hermana pequeña con sospecha de inicios de anorexia…a veces se lo q tengo q hcer. Tal vez puedo salvarla….tengo q ayudarla!..

    • skailish said,

      10 agosto, 2011 at 13:34

      Hola! gracias por compartir tu historia. Creo saber cómo te sentís…
      Yo creo que me ayudó muchísimo el darme cuenta de que había perdido el control. Que ya no tenía el control yo… que la comida había ganado.
      Lo que más me daba impotencia era saber que por más que lo explicase y reexplicase, los demás no podrían entender lo que se sentía perder el control. Comer a escondidas. Comer doble/triple, etc. Que los demás no entienden que esas personas que somos en nuestras vidas pueden ser completamente diferentes a esas personas que somos en nuestros problemas alimenticios. Al menos así es conmigo… me siento dos personas diferentes.. mi actitud frente a la comida es radicalmente opuesta a mi actitud frente a otras cosas.
      Con respecto a tu hermana pequeña— creo que es tan bueno para ella como para vos saber que ambas pueden entender lo que sienten, por vivirlo y no solo por haberlo escuchado. Yo creo que el apoyo de aquellos a quienes amamos es clave… y la mayoría de las veces es muy difícil que nos lo puedan dar, porque no pasan por lo que pasamos nosotros así que nos sentimos incomprendidos.
      Te deseo lo mejor, y no dudes en escribir lo que quieras y cuántas veces necesites. Un abrazo!

      Te mando un abrazo


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: